Uso de tarjetas aumenta en Europa
La competencia entre los bancos para ganar nuevos clientes y las campañas para reemplazar las transacciones con dinero en efectivo de bajo costo por tarjetas de pago han conducido a significativos aumentos de emisiones y usos de tarjetas en Europa. Un aumento del 20% en el número de las tarjetas en circulación entre 2008 y 2012 (para un total de 1.4 mil millones) fue sobrepasado por un aumento del 40% en pagos en el mismo período, en la medida en que los consumidores usaban sus tarjetas más frecuentemente para sus compras diarias.

De acuerdo al estudio de RBR “Payment Cards Issuing and Acquiring Europe 2014”, Europa Central y del Este representaron dos tercios de las nuevas tarjetas a lo largo de toda la región entre 2008 y 2012, donde solamente en Rusia el número de tarjetas se duplicó a 240 millones.

Las tarjetas de débito conforman la mayor proporción de la base europea de tarjetas, pero el crecimiento también fue estimulado por un aumento masivo en el número de productos prepagados, particularmente en Rusia e Italia.

La penetración Sin Contacto varía ampliamente

De acuerdo con el estudio de RBR, el deseo de migrar una parte del inmenso volumen de los pagos en dinero de bajo costo a tarjetas también ha llevado a una mayor emisión de tarjetas sin contacto, aunque la implementación de esta tecnología varía ampliamente entre los países.

En el Reino Unido, país que actualmente posee el mayor número de tarjetas sin contacto, el plan de “Transporte para Londres” que buscaba extender la aceptación de dicha tecnología en los buses y trenes para 2014, sería la encargada de impulsar los volúmenes de transacciones contactless.

Entre los países con amplias bases de tarjetas contactless se encuentran Polonia y Turquía, mientras que un número de mercados, tanto en la Unión Europea y en Europa del Este, no tienen esas tarjetas en absoluto o están en las fases iniciales de emisión, según RBR.

Aceptación de tarjetas más desarrollada en Europa Occidental

En términos de aceptación de tarjetas, Europa Occidental posee una infraestructura más desarrollada y cuenta, en gran medida, con la mayor proporción de terminales en la región. El reciente crecimiento en la Unión Europea ha sido muy significativo (17% de aumento en el número de terminales en 2012 vs. 7% en Europa Occidental), impulsado en algunos mercados por legislación nueva estimuló las tarjetas de pago, a fin de reducir los ingresos no declarados entre comerciantes.

En Europa Occidental el crecimiento en el sector adquirente tiende a ser impulsado por los niveles de aceptación crecientes entre los comerciantes, en la medida en que las tarifas decrecientes indican que es menos costoso aceptar pagos con tarjetas de bajo valor.

A través de una combinación de innovación y regulación, los bancos y los gobiernos están siendo exitosos – aunque lentamente en algunos casos – en cambiar los hábitos de los clientes. A la luz de ésto, parece claro que el mercado de las tarjetas europeas continuará creciendo, aún frente a nuevos métodos de pago, por muchos años más.