pagos electrónicos
Los cambios en la industria de los medios de pagos resultan asombrosos, produciéndose de manera vertiginosa. Hoy es prácticamente un hecho que los pagos electrónicos están sustituyendo con gran rapidez a los pagos en efectivo a nivel mundial.

Pagos electrónicos superan al efectivo

Según el informe más reciente del Banco Central Europeo (sept. 2015), en 2014 el número total de pagos electrónicos superó la cifra del año anterior, con un volumen de 103 mil millones. De ese total destaca el pago con tarjetas, el cual representó un 46%, y que a su vez constituyó un aumento de 8,8% en relación con 2013, cifra ésta que coloca a las tarjetas como principal medio de pago electrónico.

Tan solo en el Reino Unido en 2015 los pagos electrónicos superaron a los pagos en efectivo, siendo los pagos contactless los protagonistas del escenario británico pues el pago mediante dichos dispositivos registró un significativo aumento de 250% en relación con 2014, mientras que en Europa en general las transacciones con tecnología contactless se incrementaron en un 170%. Mientras tanto, Suecia y Dinamarca se han convertido en los líderes de la eliminación del efectivo; cuyos gobiernos tienen previsto para este año la eliminación del uso de monedas y billetes para pagos en comercios de ropa, comida y gasolineras, con lo cual esperan una reducción drástica de los costos administrativos y financieros que llevan aparejados el uso de ese dinero.

En este escenario resultan interesantes particularmente las proyecciones respecto a los pagos contactless. De acuerdo con Liisa Kanniainen, Vicepresidenta de Payment Vision en Nordea Bank, los pagos contactless llegaron para quedarse, los usuarios prefieren esta opción por los beneficios que les ofrecen, como confianza, seguridad y facilidad de uso.

Esta tendencia al desplazamiento del pago en efectivo por parte del dinero electrónico será cada vez más acentuada. De acuerdo con Euromonitor, para 2016 se prevé que los pagos electrónicos mantendrán su posición protagónica en las estadísticas mundiales, donde el pago con tarjetas seguirá siendo el método de mayor preferencia. Aunque han aparecido medios que podrían representar una amenaza para la tarjeta como actual medio de pago por excelencia, dicho dispositivo continuará todavía por muchos años como el método preferido, dadas sus ventajas, entre las cuales la seguridad y la confianza que brindan al usuario son algunas de las más importantes.

Entre los nuevos medios electrónicos, la billetera virtual y la telefonía móvil sin duda destacan como los más atractivos y con mayor potencial para posicionarse entre los primeros lugares en la preferencia de los usuarios.

Por supuesto, estos cambios o tendencias implican grandes retos para la banca, que tendrá que reinventarse para adaptarse a las nuevas tecnologías de pago y ofrecer servicios acordes a las expectativas de sus clientes. Al mismo tiempo, representan una gran oportunidad para los actores de la industria de pagos, en la medida en que sepan capitalizar esas transformaciones y desempeñar un papel protagónico en dicho cambio.